una, tres o cinco cosas a propósito de

Rebelión, no-derecho y poder estudiantil

  1. Este libro es una obra para armar.  Quien lee este análisis sociológico y jurídico de la huelga universitaria 2010 busca, entre descargas bibliográficas, los pasajes y fragmentos—contundentes y convincentes—donde la propuesta del autor se hace mucho más clara: “…explorar la capacidad del movimiento estudiantil, en el contexto de la huelga de estudiantes de 2010 en la UPR, para producir una normatividad autónoma en contraposición a la jurídica, que garantizara su propio funcionamiento y durabilidad. Se trata de explorar la producción normativa autónoma al margen del Estado como modo alternativo de regulación social.”
  2. Uno de los aciertos de Rebelión, no-derecho y poder estudiantil de César Pérez-Lizasuain (Editora Educación Emergente, 2018) es abordar el evento huelgario a partir de los recuentos de sus participantes. De esta forma, el autor no impone su lectura a los aspectos, sucesos y consecuencias más importantes del conflicto, sino que le sigue las pistas a, y elabora sobre, los entendidos y las narrativas de quienes, al ocupar el espacio físico de la universidad, lograron colmar la imaginación política de grandes sectores del país. Se trata pues de una tarea intelectual solidaria: el pensamiento del autor se acerca a su objeto de estudio sin apropiarse de él. En este sentido, la obra de Pérez Lizasuain acoge y practica los principios del movimiento estudiantil: “La democracia no es elegir, es hacer: es participar directamente en el debate, en la propuesta y en la búsqueda de soluciones. Ser democráticos no es ser identificados por un adjetivo o con un nombre, es realizar y actuar; ser democráticos es ser verbo.”
  3. Por otro lado, uno de los fallos o carencias imaginativas del trabajo es deslindar la huelga 2010 de su secuela en el 2011. El autor apenas menciona la segunda y lo hace solo para resaltar cómo el poder represivo del estado incrementó durante ese periodo. En esto Rebelión no está solo. La llamada huelga creativa del 2010 tiende a ser romantizada cual película de los ochenta o noventa, mientras que la huelga antipática del 2011 es relegada al olvido o despachada con rapidez como un glitch en el sistema; un fracaso violento y fugaz, que echó a perder todo el apoyo que recibió el movimiento estudiantil apenas unos meses antes. Sin embargo, es la huelga 2011 la que—por mencionar solo un elemento notable—sacó a relucir las exclusiones de raza y clase que organizan no solo la vida universitaria, sino la del país.
  4. Otro de los fallos es la aseveración del autor de que luego de la huelga, “inició un nuevo intervalo de despolitización” que culminó con la más reciente huelga estudiantil, en el 2017. Uno lee eso y empieza a escribir en los márgenes de la página a manera de objeción: ¿Y la campaña del Mete Mano por el No, en defensa del derecho a la fianza? ¿Y las movilizaciones en contra de la venta del aeropuerto? ¿Y las protestas en contra de la aplicación de la pena de muerte? ¿Y el boicot a La Comay? ¿Y las vigilias y protestas en contra de la violencia de género? ¿Y el Campamento contra la Junta? ¿Y la Jornada Se Acabaron las Promesas en el Puente Dos Hermanos aquel 31 de agosto al sol? [por mencionar solo algunos]. Hay una tendencia, quizás, adentro y afuera de estas páginas a menospreciar—o borrar— todo acto y/o proceso de rebelión que no origine en el espacio de la UPR. Como si fuera ese el único y auténtico espacio para la rebelión en este país.
  5. No obstante lo anterior, este es un libro importante, necesario, cuyos motivos son verdaderamente inspiradores, y que el autor, en definitiva, practica de forma ganadora en estas páginas: “…hacer de la existencia una práctica de libertad en la que el nomos ético y político no correspondan a la obligatoriedad jurídica y disciplinaria. En última instancia, se trata de recuperar la experiencia política y filosófica que busca afanadamente una existencia cualquiera en la que vida y norma sean una y la misma cosa.”

[Todos los sábados– y algunos miércoles– colgamos por aquí comentarios en torno a literatura local que—nos parece—se deja leer con particular urgencia desde nuestro momento actual.]

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